En resumen
- Un ingeniero de OpenAI fue acusado de esconder un dispositivo de escucha en una sala de reuniones de directivos.
- OpenAI lo detectó, lo despidió y pasó el caso al FBI.
- La empresa asegura que no se accedió a pesos de modelos, código fuente ni datos de clientes.
Parece el guion de una serie, pero pasó en San Francisco. Un ingeniero de OpenAI, de 35 años y nacionalidad saudí, fue acusado por la justicia de Estados Unidos de esconder un dispositivo de escucha en una sala de reuniones donde se juntaban los directivos.
Cómo lo encontraron
El aparato estaba escondido dentro de un rollo de papel higiénico. Después apareció un segundo dispositivo en su bolso. Según OpenAI, el hallazgo se hizo en parte con sus propias herramientas de IA, que ayudaron a rastrear el equipo.
La empresa lo despidió y llevó el caso al FBI. La acusación prevé hasta cinco años de prisión y una multa de hasta 250.000 dólares.
Qué dice OpenAI
La compañía afirma que no hubo acceso a los pesos de sus modelos (básicamente, el “cerebro” de ChatGPT), ni al código fuente ni a datos de clientes.
¿Por qué te importa?
Porque muestra lo valiosos que se volvieron los secretos de las empresas de IA. Hoy, una conversación en una sala de reuniones de OpenAI puede valer muchísimo, y eso convierte a estas compañías en un blanco para el espionaje.
Vía: Al Jazeera · ABC30
Lo más importante de tech, en 5 minutos.

